Informe Latinoamericano - 17 de octubre de 2008 (ISSN 1741-7317)
COLOMBIA: "Decae rendimiento en cultivos de coca, también el consumo de cocaína en EU"
Una vez más, el director de la Oficina de Política Nacional de Control de la Droga de EU, John Walters, apareció en Bogotá con un cuadro optimista de lo que ha estado pasando en la “guerra a las drogas". El señaló a una caída en el consumo de cocaína en EU y una declinación en la pureza de la cocaína que llega al mercado, más un incremento en los precios en la calle -todo eso está ocurriendo contra el telón de fondo de una sostenida producción en Colombia. Sus cifras no fueron muy convincentes.
Hablando en la capital colombiana el 9 de octubre, Walters dijo que la producción de cocaína colombiana no ha variado mucho entre 2006 y 2007, es decir, había permanecido por arriba de las 600 toneladas por año. Llamó la atención sobre el hecho que el nivel de producción había caído de un pico de 900t en 2001. Se estaba refiriendo a la producción potencial estimada, un cálculo basado en una estimación del área dedicada al cultivo y el rendimiento estimado de las plantaciones.
De estos dos factores, el más confiable, aunque no absolutamente certero, es el área dedicada al cultivo de la coca. De acuerdo con UNODC, esta se incrementó el año pasado en 27%, de 78.000 a 99.000 hectáreas. La estimación del virtualmente sin cambio potencial de producción se basa en la asunción que la erradicación ha forzado a la industria de las drogas a cambiar el cultivo hacia terrenos menos aptos, y que eso se ha traducido en menores rendimientos por hectárea. En el pasado, la industria ha probado ser capaz de desarrollar variedades de plantas de coca que prosperan en terrenos desfavorables; en verdad, Colombia era considerada como sitio no favorable para el cultivo de la coca, en tiempos que Perú y Bolivia eran los productores principales.
De acuerdo con Walters, el consumo de cocaína en EU cayó en 19% entre 2006 y 2007. Esa cifra, dijo, es una proyección de los hallazgos en una oficina de trabajo de control de drogas por una compañía contratada por el gobierno. Afirmó también que el consumo de personas entre los 18 y 25 años -“los más grandes consumidores"- ha caído en 23%.
Entre julio de 2006 y julio de 2007, agregó Walters, el precio de la cocaína en EU se elevó de unos US$97 por gramo, a unos US$139. Hace poco menos de un año en Bogotá, Walters y la saliente directora de la DEA, Karen Tandy habían informado que el precio de la cocaína en 37 ciudades de EU había subido en 44% entre enero y setiembre de 2007, de US$95,35 por gramo (pura) a US$136,93, y que la pureza de la cocaína en oferta se había “deteriorado significativamente". La Evaluación de la Amenaza Nacional de la Droga 2008, preparada por el Centro de Inteligencia Nacional sobre Droga (NDIC) del Departamento de Justicia de EU, dice que, en verdad, la provisión ha caído y los precios se han elevado, pero que había signos de un retorno a una mayor disponibilidad en la segunda mitad del año.
Detrás de los incrementos en los precios concluye el NDIC, hubo escasez debido en parte a las grandes incautaciones de cocaína mientras estaban en tránsito hacia México, como también operaciones de agencias de aplicación de la ley contra organizaciones mexicanas de tráfico de drogas, dentro y fuera de EU, incluidas las extradiciones de traficantes mexicanos clave. Expresó también que esas incautaciones y las operaciones de aplicación de la ley, que ocurrieron casi simultáneamente, parecen haber tenido un efecto acumulativo, resultando por último en la interrupción en la cadena de suministro de la cocaína.
El NDIC predice que los precios al por mayor de la cocaína en EU podrían permanecer altos en 2008, incluso si la disponibilidad de la cocaína retorna a los niveles de 2006, debido a que los traficantes podrían tratar de explotar la real o percibida escasez de cocaína, inflando los precios. Señala además, que Atlanta, que sólo brevemente experimentó escasez de cocaína en 2007, había experimentado un duradero incremento en los precios de la cocaína en todos los niveles.